
Creo que no me quedó NINGUNA duda. Después de que este quinteto de bestias sonoras pisara el aturdido suelo argento, quedó muy poco por demostrar: hoy por hoy, al menos a mi parecer, Radiohead es una de las dos, sino la mejor, banda del mundo entero [y lo pongo en duda solamente porque unos tal Pearl Jam siguen de gira]. A pesar de que por cuestiones meramente económicas me resigné a quedarme quietito en mi casa el 24 y esperar avergonzado que llegara algún buen registro del recital [que llegó y me conmovió profundamente], me dí cuenta de varias cosas: 1_ La banda vale esos 270 mangos y mucho mas si se quiere. Sonaron PERFECTO. 2_ Ahora escucho los discos de Coldplay, Keane, Kasabian y todas esas bandas que tanto me gustan, y si me pongo a compararlos con este show, me dan ganas de ponerlos en un container y mandarlos para Sudáfrica. 3_ tanto disco como vivo me emocionan de la misma manera. Ese transporte de sensaciones, que va sin escalas de la sonrisa perversa a la piel de gallina, se sigue dando con la misma intensidad. Tengo que abrir los ojos para darme cuenta que en realidad estan tocando en ese instante mismo y sin estudio de por medio... y 4_ No van a volver a venir. Se sabe.
Nunca me voy a perdonar habermelo perdido... Quizá si el día de mañana tengo la suerte de viajar a Londres y ellos siguen en pié [espero que así sea], los veré. Y sinó, bueno, hay muchos DVD´s para consolarme...
Pensandolo bien, si me quedó una duda: ¿De qué planeta vinieron, muchachos? Para esta esfera vulgar, creanmé, son demasiado...

